MEMORIA de la Asociación

Historia Resumida de los Hechos más alientes de la EntidadMemoria 2005 al 2021

Prólogo de la Memoria | Años 2005 al 2021

Cuando comencé a escribir la Memoria 2019-2020 quise que incluyera los caminos recorridos por la Entidad durante más de 20 años, en los que me tocó con enorme placer, ser Pro-Secretario y luego Secretario de la Asociación de Jubilados y Pensionados de la Caja para Profesionales en Ciencias Económicas, acompañando en su C.D. a grandes amigos, a otros, que me han brindado su calidad amistad y a otros que también lo fueron y que ya no están. Amistad que cada día valoro más, porque es el mejor regalo que alguien puede recibir de gente honesta,…honrada, que diariamente se despierta tratando de hacer el bien al prójimo y mucho más, si es a un colega que por cuestiones de la vida a tenido algún problema que no ha podido resolver. Conducta que, en todo momento nuestros directivos, mantuvieron inquebrantable durante sus 30 años de vida, porque tienen gravado a fuego lo solidario en sus almas.

Una de las cosas que es probable que mis colegas no sepan, es que la C.D. de nuestra Asociación estuvo durante sus 30 años de vida, formada en su gran mayoría por jubilados que nacieron en el interior del país y que supieron a los 17 o 18 años trasformar su desarraigo e ir adaptándolo a una nueva Ciudad y a sus costumbres, gracias a la fortaleza que da la juventud, desarraigo que algunos no pudieron superar volviendo a sus lares.
Y con esa fortaleza que me dio esa transformación, apoyada en el esfuerzo, que mis padres me enseñaron que debía hacer en la vida para llegar al objetivo propuesto, y la práctica de determinados deportes, hoy estoy narrando esta historia, que a no dudar me hace enfrentar a asuntos conflictivos con sinceridad y compromiso. Con esta narración, sé que he de conquistar a una serie de aliados, pero también, quizás, una mayor cantidad de antagonistas que seguramente no me han de perdonar, aunque la misma este basada en hechos incontrastables, que nadie puede decir que no ocurrieron. De cualquier manera, sé que no soy un iluminado para que los que no están de acuerdo me valoren.
En esto tiene mucho que ver, que no somos ni del partido blanco ni del partido verde, somos del partido de los Jubilados y pensionados. Porque esta Asociación se ha formado con fines distintos a las características que puedan reflejar dichas listas. Se formó para luchar por ideales solidarios, copiados en mucho menor escala, por supuesto, de los ideales de los viejos inmigrantes de fines del siglo IXX y principios del siglo XX, que buscaron darle con su trabajo, bienestar al país (ubicándolo entre los 10 primeros del mundo) y construyendo y creando, hospitales, teatros, clubes deportivos y culturales etc.,…no solo para sus cófrades, sino también para todos los que lo necesitaron. Todavía están esas obras de pie, para que las admiremos, dirigidas por hijos, nietos o familiares de esos inmigrantes, dándole servicios a la comunidad.
Me pregunto ¿cuántos Profesionales quieren llevar sobre sus hombros una pequeña Institución como la nuestra, con muy pocos recursos, y aportando propios en movilidad y otros gastos, y cumpliendo con todas las normas que la Ley exige, para tratar de defender los derechos de los Pasivo? Pasivos, que en algunos casos conocemos y en otros no, pero que también son colegas. Ahí radica la diferencia. No en el color de las dos listas que se dieron hace tiempo, porque hace tiempo está atesorada por una sola.
Bueno, para eso estamos y lo hacemos desinteresadamente otorgando algunos beneficios solidarios con esa limitación y tratando de defender cada uno de nuestros principios de acuerdo a lo que establece nuestro Estatuto, no siempre con el éxito deseado, como podrán ver en la Memoria, en la que apreciamos marcadas diferencias, entre Instituciones que debieran mancomunarse, manteniendo su autonomía, porque entiendo que tenemos algo en común. No obstante siempre hemos sentido que no fue así.
Dicho esto y siguiendo con lo que me he propuesto, debo aclarar, que no es habitual que quien escribe un texto, escriba también su Prólogo. En general el Prólogo lo escribe alguien, conocedor del tema, alguien que domina la esencia de lo planteado en el texto. Pero este trabajo comenzó para ser la Memoria de la AJuPCE correspondiente al Ejercicio 2019-2020, y de esta manera fui desarrollando los testimonios que me parecieron más importantes en la vida de la Asociación y cuando me di cuenta, había escrito más de 50 páginas.
Entonces mis amigos de la Comisión Directiva me propusieron seguir adelante con esta historia de 20 años de la Asociación para que la misma quede en nuestra biblioteca, a los efectos de que los nuevos directivos que han de sucedernos, conozcan los hechos salientes ocurridos en esos 20 años. Y sobre la base de la misma, elaboraron, previo consultarme, otra, con las características de una Memoria Anual, dejando a ésta, en virtud de lo expresado precedentemente, como una Memoria de hechos ocurridos durante 20 años de la vida de la Asociación, que lamentablemente en este caso, está escrita en primera persona del plural y no en primera persona del singular.
Corregirla no era tarea fácil, dado que había que transformar sus tiempos al singular,… y esto demandaba: sacar o agregar párrafos que no quedaban bien narrados, y terminarla en el breve lapso que quedaba para celebrar la Asamblea. Entonces, decidí hacer este Prólogo para que sirva como aclaración e introito de la misma, manteniendo su redacción.

El trabajo que desarrollé fue arduo, buscado datos y re-escuchando viejas grabaciones, para poder brindarle a los nuevos Dirigentes de mi querida Entidad, los parámetros necesarios para saber que atajos tomar, para tener éxito en las tratativas con los Presidentes de la Caja y el Consejo Profesional de Ciencias Económicas, con relación a distintos beneficios que solicitamos y que seguramente se seguirán solicitando y algunos otros derechos, que se perdieron en una lucha superflua que podría haber sido obviada, si Directivos de Caja y Consejo hubieran tenido voluntad política negociadora, como la ha tenido la AJuPCE, para poder resolver durante tantos años, los desencuentros que tuvimos y que nunca fueron bien entendidos por éstos. (Hechos que ustedes podrán leer, si están imbuidos de cierta tolerancia, teniendo en cuenta la extensión de la misma, porque no se trata de un buen libro, ni un cuento de Borges, ni de una obra de Cortázar, ni de Arlt, ni una buena novela, ni un buen ensayo).
En la búsqueda de datos a la que me refería, me encontré con un sinnúmero de solicitudes hechas a las autoridades de la Caja y del Consejo que tenían una sola respuesta. NO.
Entre tantas, puedo citar algunas, como por ejemplo: NO se puede porque la Ley de la Caja no lo permite,… NO, porque la Caja tiene déficit actuarial,…NO, porque la Asociación tiene apenas un 5% de asociados y con ese porcentaje no puede representar a 4.000 Jubilados que tiene la Caja,…NO, porque la Caja no tiene fondos específicos asignados para otorgar un porcentaje adicional a los jubilados por invalidez,…NO, porque tampoco tiene fondos específicos para atender un adicional a los Pasivos mayores a 80 años,…NO, porque los activos protestan si les incrementamos la cuota, para que los pasivos puedan tener una mayor prestación,…NO, porque ustedes no saben,…NO porque al importe del 5% que recauda la Caja de la comunidad vinculada, solo la Asamblea tiene potestad para fijar el monto que se debe repartir entre los Pasivos,…NO por NO…
Entonces pensé: bueno, ambas Entidades deben tener, como es lógico, un órgano ejecutivo que imponga orden en su administración y en su toma de decisiones, pero también quienes lo hacen, deben saber que son representantes de cada uno de los matriculados y de cada uno de los pasivos, (socios o no de nuestra Asociación), y tengo la sensación que dichos Directivos y esto no es de ahora, han confundido el orden con el exceso de derechos que les da ocupar un cargo en las mismas.
Puedo decir, porque lo he comprobado, que en muchas oportunidades comenzamos a correr con la esperanza de encontrar la salida generosa,…solidaria de la Entidad que nos agrupa, y al poco tiempo de andar, nos dábamos cuenta que ello era un simple espejismo que nunca alcanzaríamos.
Está bien, me dije: en algunos casos hay que modificar la Ley y posiblemente en otros no, ¡pero, durante 20 años, nadie pensó que alguno de los beneficios que solicitábamos eran razonables, y la única decisión a tomar era, luego de los estudios correspondientes, simplemente copiar lo que otorgan otras Instituciones profesionales!, (y que son, muchos de los NO puntualizados anteriormente).
Viene a cuento el concepto de un filósofo español, que todavía recuerdo y que leí hace tiempo, y sirvió para clarificar mi pensamiento: a los animales, dijo, las cosas nos les importan, porque no las entienden y por ello no les interesan, porque Dios solo les dio un cuerpo, en cambio a los seres humanos nos regaló un cuerpo pero también un alma, y esta última es la que nos permite razonar.
Atraído por la idea de concepción humanista que tiene su mensaje, la misma, me sirvió para considerar que el razonamiento no se daba para los animales, que solo tienen cuerpo, sino que era privativa de los seres humanos, que tienen cuerpo pero también el don del razonamiento. Pero lamentablemente los seres humanos no comprendimos que este regalo que se nos dio, fue como la luz de un candil, porque debido a las diferencias de criterios que tenemos, estas diferencias no nos permiten reflexionar, y por lo tanto, mantener ningún debate que nos pueda proyectar hacia el futuro.
Y de esta forma no hay cosas en común, porque se ha perdido el sentido común,…el rumbo. Las Sociedades y dentro de ellas las Organizaciones se sienten desquiciadas. Y ese aturdimiento, impide que se produzcan debates con altura, que nos debería avergonzar no poder llevarlos a cabo, teniendo el raciocinio, que Dios nos dio, y no se los regaló a otros seres vivos que habitan la tierra, como lo expresaba el filósofo en esa pequeña idea tan lograda.
A esta idea, debo agregar la diferencia de poder con que cuentan algunos seres humanos con respecto a otros u Organizaciones con relación a otras, porque aunque haya seres pensantes de ambos lados, con todas los defectos y virtudes humanas, (que he señalado) se puede llegar a acuerdos, pero en esos acuerdos, finalmente prima el poder sobre la razón y aquí es donde se pierde el más común de los sentidos, porque el mismo se desvanece cuando prevalece la fuerza del poder.
Estas diferencias, hoy llamadas grietas, que se han producido en todos los campos de la sociedad, no han nacido en los últimos años. Han nacido con los seres que poblaron el mundo, desde sus orígenes hasta que el Ser Supremo lo determine, como consecuencia de que los hombres han ido tatuando en sus cerebros, criterios rotundos para defender con uñas y dientes principios disimiles, que nos han llevado a defenderlos con la ferocidad propia de enemigos. Lamentablemente hoy, con muchos años vividos, entiendo que con estos principios, ningún debate puede salir adelante en estas condiciones, y no me animo a decir cómo será en el futuro.
A poco de andar, y luego de releer esta historia, sospecho que algunos temas seguramente han quedado en un rincón de mi memoria, temas que no he podido retener a pesar de mis deseos, pero entiendo que lo sustancial está expresado. Ustedes van a advertir en la historia rememorada, algunas controversias que tienen que ver con lo que venía manifestando, porque el tatuaje que tenemos impreso no nos permite llegar a negociaciones consensuadas, aunque una de las partes las haya propuesto.

Espero que la nueva C.D. pueda llegar a acuerdos que satisfagan a las partes, como debería ocurrir entre seres civilizados, luego de haber utilizado el Don que Dios nos regaló, para solucionar las diferencias con sentido común y responsabilidad.
Para terminar quiero recordar a quienes presidieron nuestra Institución:
Como presidentes de la Asociación debo mencionar en sus comienzos al Dr. Alardi, a quien sucedió el Dr. Casco (a los mismos no los conocí). El tercer Presidente fue el Dr. Atilio Zonaro, que ya había integrado la C.D. como Secretario de los anteriores, y que fue uno de los precursores de la misma, Trabajó arduamente para conseguir primero un núcleo de profesionales destacados para formar sus Comisiones Directivas, a las que presidió durante 15 años aproximadamente. Luchó incansablemente para conseguir mejores beneficios para los Pasivos y llegó a tener encendidas discusiones con los representantes de la Caja, y del Consejo. El primer conflicto (aunque ya había habido otros de menor importancia) se suscitó entre el Presidente de la AJuPCE Dr. Cr. Zonaro y el Representante de la Caja en uno de los actos protocolares. Es probable que los dos hayan tenido razón o que ambos no la hayan tenido, pero no es fácil aceptar que nuestro presidente haya tenido que recibir una respuesta como la que recibió: “ustedes tienen que ocuparse de conceder viajes al Caribe, que nosotros nos ocupamos de la Caja, mientras nuestro presidente respondía, sí, lo vamos a hacer, cuando la Caja pague prestaciones acordes a lo que merece un profesional. Pidió perdón, se levantó de su asiento y se fue. Este hecho se produjo como consecuencia de que uno de los nuevos jubilados preguntó. ¿el monto que voy a percibir va a ser siempre este? Y dirigiéndose al Dr.Cr. Zonaro, le preguntó ¿Y ustedes que hacen? Pregúntele al Directivo de la Caja le respondió. Esa respuesta dio origen a lo que mencionara con anterioridad.
Trabajó ad-honoren, (ejemplo que siguieron los demás miembros de las distintas Cs.Ds.) sin otro interés que lograr para nuestro Asociados nuevos beneficios, y entre ellos el más importante, en la el de presentar Legislatura un proyecto, (pocas semanas después que el de la Caja), que buscaba obtener la Representatividad de la AJuPCE en los estamentos de la misma, cosa que no se consiguió. Mientras el proyecto de la Caja era aprobado por la legislatura sin modificaciones, dando origen a la Ley 12724, a nosotros esos mismos legisladores, a pesar de reconocer que nuestro proyecto tenía fundamentos sólidos, no lo incluyeron en la Ley.
El Dr. Miguel Lovich fue quien lo sucedió. Con la misma impronta pero distinto carácter, siguió luchando para conseguir mejores prestaciones para los Asociados. Trabajador incansable, pasaba muchas de sus horas estudiando información extraída de los Estados Contables de la Caja, con los cuales redactaba informes al que le agregaba los gráficos respectivos. Luego los analizaba en reunión de C.D. y si eran aprobados, se remitían a las Autoridades de la Caja o se pedía una entrevista para debatirlos.
Un cúmulo de rispideces tenidas con las Autoridades del Consejo nos llevó a pensar, que por ellas, en algún momento nos desalojarían del lugar que nos habían cedido, en el edificio de la Delegación La Plata del Consejo Profesional. En virtud de ello, comenzamos a buscar un lugar en otras Asociaciones amigas y cuando ya lo habíamos logrado, conseguimos adquirir el departamento en donde hoy tenemos nuestra Sede Social. Ello se logró gracias a la austera administración llevada a cabo por el Dr. Rolla, nuestro eterno tesorero y mejor persona.
Siguiendo con la nómina de Presidentes, al Dr. Lovich, lo sucedió el Dr. Juan B. Nassiff también de otro carácter. Fue primero tesorero de la Asociación, y luego presidente, casualmente yo recordaba, que ese cargo lo aceptó porque, por diversas razones, no teníamos a ningún profesional jubilado que quisiera hacerse cargo del mismo y en esas condiciones la Institución podía quedar acéfala. Hecho que debemos agradecer por ese gesto y su posterior mandato. Escritor nato, dejó luego de su presidencia de trabajar en nuestra entidad para dedicarse a escribir. Pero escribir, como él lo señalaba, temas ajenos a la profesión. Este hecho hizo que el Dr. Nasello, dijera: Fue Contador por su capacidad, pero es probable que si hubiese tenido la oportunidad hubiese sido escritor. Yo, dijo, los invito a ustedes (Miembros de la C.D.) a ver si son capaces de escribir un libro. Estoy seguro que no sabrían cómo empezar.

Finalmente al Dr. Nassiff, luego de cumplir su mandato lo suplantó en el cargo el Dr. Héctor R. Nasello. En este caso fue fácil convencerlo, porque él era un enamorado de las Entidades de Bien Público y había presidido varias. También de distinto carácter que los anteriores. Sumamente paciente, sostenía que la relación entre la Caja y la Asociación no daba para más, y que todo lo que se tenía que decir entre las partes ya se había dicho. Propuso entonces buscar un acercamiento y de a poco lo fue logrando. Así por ejemplo, consiguió que las Autoridades de la Caja le permitieran (en las Delegaciones de la misma) intercalar a las planillas a cumplimentar por aquellos profesionales que iniciaban su jubilación, solicitudes de la AJuPCE para Asociarse o no a nuestra Entidad, y estaba buscando la Representación en los estamentos de la Caja.
Lamentablemente en los primeros días de 2019 nos aplicaron una sanción inusual para entidades de un mismo signo profesional y como digo en la Memoria, a pesar de habernos reunido y enviado notas proponiendo: 1) nombrar dos técnicos de cada entidad para analizar si del estudio de la Ley 13948 surgía que la misma debía ser interpretada como lo había resuelto la Caja, o como lo entendía un miembro de nuestra C.D luego del estudio que había realizado de dicha Ley ; o, 2) remitir en forma conjunta una nota a la justicia, para que fuera ésta la que estudiara la norma y definiera cuál era la forma en que se debía administrar el recurso; o, 3) llegar a un acuerdo conveniente para las partes.
La historia siguiente no la voy a repetir, debimos dejar de lado esta solicitud y ocuparnos de que la Caja siguiera haciendo las retenciones del 1% a cada socio y depositarlo en nuestra cuenta bancaria, para que la Asociación no desapareciera por falta de recursos, (además de otras penalidades que ustedes verán en la Memoria), para lo cual debimos judicializar la disputa, mediante una Medida Cautelar Urgente. Después de un largo período de argumentaciones de las partes y considerandos de la Jueza del juzgado en lo Contencioso Administrativo n° 4 de La Plata, como relato en dicha Memoria, el expediente terminó en la Cámara de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo con asiento en La Plata, que rechazó la impugnación planteada por la Caja y devolvió los actuados al juzgado de origen. Fallo que sin entrar al fondo de la cuestión, nos da mejores perspectivas para negociar.
Hoy el Presidente Nasello a quien, sin dudas, le tocó lidiar en el momento más difícil que soportó nuestra Asociación en su historia, se encuentra, precisamente, negociando un acuerdo conciliatorio, con el nuevo Presidente de la Caja, fundamentalmente con relación a la retención del 1%, de acuerdo al sistema que se había implementado con anterioridad a este desgraciado suceso, y en lugar de obtener la devolución de lo retenido por la Caja del 5% de aporte de la Comunidad vinculada y distribuirlo en su totalidad, (a quienes legítimamente les correspondía de acuerdo a los estudios efectuado por nuestro dirigente, con esa retención constituyó un Fondo de Fluctuación, que luego distribuyó a quienes se le había hecho la retención y a quienes no ), este episodio hizo que debiéramos cambiar el rumbo de esa disputa, y buscar la forma para conseguir que nos sigan reteniendo el 1% para evitar, como él dijo, tener que disolver la Institución por falta de recursos.
En este caso tuvimos el apoyo incondicional de la C.D. de la Federación de Asociaciones de Jubilados y Pensionados Bonaerenses y muy especialmente de su presidente y vice-presidente a los que debemos agradecer infinitamente su colaboración y participación en la causa.
Espero que si a los seres humanos a los que Dios nos dio un cuerpo, y nos regaló un alma que nos permite razonar, razonemos como seres pensantes, de lo contrario, como decía el Dr. Favaloro poco antes de terminar con su vida, habiendo salvado tantas, “seguiremos sumergidos en una tremenda crisis moral,” “Yo me conformaría, expresó, con que el alma y el corazón de los Argentinos tuvieran tres cosas, honestidad, responsabilidad y solidaridad,” porque de otra forma no hay cosas en común, porque se ha perdido el sentido común,…
Para terminar, es justo que deba decir que no se si he encontrado la palabra fácil para describir las diferencias que he encontrado entre ambas instituciones, pero lo importante que percibirán en lo narrado es la honestidad, la responsabilidad y el sentido común que he empleado en el tratamiento de temas que en lugar de unirnos en defensa de nuestra profesión, aun manteniendo nuestra individualidad, nos han separado.
En reiteradas oportunidades he dicho: “Que nada surge de la nada” haciendo alusión a aquellos profesionales en la materia que nos han sucedido en el tiempo, y que creen que han forjado nuevas ideas, proyectos, planes, programas,…etc. considerando que esos nuevos proyectos son creaciones propias de ese momento, sin darse cuenta que existe un principio evolutivo en esas nuevas ideas, que están basadas en anteriores conocimientos, aportados por ideas de antecesores, de los cuales partieron y que les sirvieron de cimiento.
Como decía el filósofo Ernst Cassirer en su libro “Filosofía de las formas simbólicas”, citando a un teólogo de la edad media: que expresaba este concepto (con mayor conocimiento y precisión que yo, en el párrafo anterior). “Hay otros antes y de ellos vienes. Hay otros al lado tuyo y con ellos estás y eres parte de esa trama. Y hay otros después y solo por esa fe vale la pena hacer algo, indignarse por algo, luchar por algo,” porque de esa manera avanza el conocimiento.

Nota: concepto de alma:

1) Para la Filosofía: Término que procede del latín “anima: (soplo de aire, aliento).” El alma, además de concebirse como principio vital, fue concebida como principio de conocimiento a partir de Platón. (a)
2) Para la Psicología: el término psicología es el de: tratado o estudio del alma. Podemos traducir el alma como mente, como principio de evolución, de acción o de conducta, como consecuencia, como identidad o personalidad, o bien como conocimiento.
a) Platón – 427 al 347 A de C.

 

Dr. Cr. Luis Jorge Frigerio
La Plata, de Junio de 2021

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